
Había un niño llamado Dieciséis que habitaba en el planeta Uno.
Tenía un amigo que se llamaba Seis.
Los padres de Dieciséis se llamaban Catorce y Quince, y los padres de Seis, Cuatro y Cinco.
Un día fueron al planeta Uno Aquí Se Muere, y al cabo de 10 días volvieron a su casa, y contaron que... ¡había seres vivos de nueve cifras, nada menos!
Se lo contaron a la NASA y fueron a investigar ese planeta. Vieron a esos seres millonarios y les invitaron a ir al planeta Uno. Aceptaron. Gracias a esas cifras tan grandiosas se mejoraron las ciencias y las especies de números.
Un día los seres centimillonarios se fragmentaron y todo el mundo empezó a llorar. Al final por toda Numeria se hicieron estatuas de los seres de nueve cifras.
Texto: Nacho
Ilustradora: Victoria
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